El Consejo Regulador de la Denominación de Origen Sierra de Segura ya ha iniciado los tratamientos colectivos para el control de la mosca del olivo. Este año la entidad oleícola está coordinando este proceso en un total de 24.786 hectáreas de olivar de los términos municipales de Benatae, Siles, Génave, Villarrodrigo, Puente de Génave, Chiclana de Segura y Arroyo del Ojanco.
Para el seguimiento de la plaga se han colocado 24 puntos de control en la superficie indicada. En los mismos, los técnicos del Consejo Regulador realizan el seguimiento de la evolución de la plaga, con el objetivo de tratar cuando es estrictamente necesario y así racionalizar el uso del producto fitosanitario. En este sentido, se delimita el momento óptimo del tratamiento, haciéndolo cuando la población de la plaga lo justifique y con el fin de evitar su propagación exponencial, pues una mosca hembra es capaz de poner hasta 200 huevos.
Si el tratamiento se realiza preventivamente, antes de que esté justificado, se reduce su efectividad e incluso se pueden provocar males mayores por «romper el equilibrio existente» eliminando fauna depredadora de la mosca existente en el olivar y que hasta ese momento estaba controlando la propagación de la plaga, de ahí la importancia del correcto seguimiento.
Tras un mes de junio más caluroso de lo normal, el mes de julio ha sido más fresco por lo que se ha adelantado la necesidad de realizar el tratamiento. Se ha iniciado los tratamientos en la zona Arroyo Parra, municipio de Génave, de 450 hectáreas, Huerta Isidoro de Villarrodrigo, con 600 hectáreas, y Canalejas de Puente de Génave, de 300 hectáreas.
Por otro lado, este año como novedad, la Denominación de Origen Sierra de Segura, en la búsqueda de tratamientos complementarios o alternativos a los actuales, realizados de forma terrestre con tractor, participa en un proyecto piloto de tratamiento con drones.





















